
Con profundo dolor, desde la comunidad de los Hermanos Capuchinos de Granada —donde se encuentra el Santuario de Fray Leopoldo— nos unimos al luto y al sufrimiento de tantas familias afectadas por el grave accidente ferroviario ocurrido en la localidad cordobesa de Adamuz.
Hoy nuestro corazón se conmueve ante la pérdida de vidas humanas y el dolor de quienes han visto truncado su camino de forma tan inesperada. Nos duele cada nombre, cada historia interrumpida, cada familia golpeada por una tragedia que nunca debería suceder.
En este momento de desconcierto y tristeza, queremos expresar nuestra cercanía espiritual a las víctimas, a los heridos, a sus familiares y a todas las personas que están viviendo estas horas con angustia e incertidumbre. Pedimos al Señor que conceda consuelo a quienes lloran, fortaleza a quienes acompañan y esperanza a quienes hoy solo encuentran silencio.
Invitamos a los fieles, peregrinos y devotos de Fray Leopoldo a elevar una oración por las personas fallecidas y por todos los afectados. Que el ejemplo humilde y compasivo de Fray Leopoldo nos ayude a sostenernos unos a otros, especialmente en los momentos de mayor fragilidad.
Encomendamos a Dios a quienes han perdido la vida, confiando en su misericordia, y pedimos que la luz de la fe y la solidaridad iluminen este tiempo de duelo.
Fraternidad Capuchina de Granada