Cada mes, un recuerdo de nuestra tienda, como agradecimiento a quienes nos acompañan junto a Fray Leopoldo.
No todo lo que se trae puede dejarse sobre la piedra.
Hay recuerdos que empiezan antes de comprenderlos: en una visita, un gesto o una historia que alguien nos transmite y que, con el tiempo, hacemos nuestra.
Hay minutos que no se cuentan igual que los demás
Hombre de acogida y sensibilidad artística. Vivió su vocación capuchina haciendo de la cercanía y del servicio a los más necesitados una forma cotidiana del Evangelio.
Profesor, formador y músico. Durante más de seis décadas vivió su vocación capuchina acompañando a generaciones de jóvenes desde la educación, la fraternidad y la fe.