Este rosario misionero está elaborado con cuentas de cristal de colores, cada uno representando un continente y simbolizando la unidad y la oración por la evangelización en todo el mundo. Su diseño delicado incluye una cruz de metal y una medalla con la imagen de Fray Leopoldo, convirtiéndolo en una pieza especial para la devoción diaria.
El Rosario Misionero fue creado en 1951 por el arzobispo estadounidense Fulton J. Sheen, quien en ese momento era el director nacional de la Obra de la Propagación de la Fe en EE. UU. Su propósito era unir la oración del Santo Rosario con la misión evangelizadora de la Iglesia en todo el mundo, destacando la importancia de la oración y el compromiso con la evangelización.
Cada uno de los cinco colores de las cuentas representa un continente y sus necesidades espirituales:
El Papa San Juan Pablo II promovió activamente su uso, destacándolo como una poderosa herramienta de oración y compromiso con la evangelización mundial.
Hermanos Capuchinos